¿Qué se espera de un perito traductor?

Un perito traductor es una persona que además de tener un excelente manejo de la lengua materna y un conocimiento profundo de los idiomas que traduce, debe tener también una formación que le permita orientar a sus clientes acerca de qué documentos se deben traducir.

Efectivamente en muchas ocasiones los clientes que están realizando algún trámite ante una institución extranjera, no saben a ciencia cierta qué documentos necesitan presentar; ello debido a que no dominan el idioma o a que no tienen experiencia en este tipo de trámites. De la misma manera muchas veces los clientes tienen dudas acerca de cómo llenar un formato o si es necesario buscar una certificación adicional como una apostilla o una legalización de firmas.

Por ello, el perito traductor tiene el compromiso de asesorar al cliente en estos casos, y de estar al tanto cuando sea necesario realizar trámites tales como la legalización de firmas o la apostilla del documento traducido. Ello con el fin de evitarle al cliente un gasto adicional o demoras en el trámite que desea realizar. Del mismo modo deberá saber qué documentos puede o no puede certificar un notario, sobre todo en lo que se refiere a la certificación de firmas puesto  los documentos que certifique un notario por ley deben ser traducidos.

Muchas veces los clientes llevan al traductor de idiomas diversos documentos para su traducción sin que sea necesario traducir todos los documentos que presenta el cliente. Por ejemplo en el caso de documentos escolares, los clientes por temor a que la documentación se encuentre incompleta además de presentar ante el traductor de documentos las boletas de calificaciones cuya traducción es necesaria para la revalidación de estudios, incluyen otros documentos como cartas de buena conducta o cartilla de vacunación cuya traducción es innecesaria para el fin de la revalidación de estudios. Un traductor oficial debe brindar asesoría al cliente acerca de cuáles documentos se deben traducir y cuáles no, puesto que no es ético el traducir la totalidad de los documentos presentados solo por obtener más ganancias del cliente.

Asimismo los traductores oficiales deben ser muy cuidadosos al traducir los documentos que se le confían, puesto que no son intérpretes, son traductores y por ello deben traducir los documentos, sin modificarlos en lo más mínimo aunque el documento fuente lleve un error. Por ejemplo cuando exista un error en la ortografía de un nombre o apellido, el traductor debe transcribirlo tal y como viene en el documento fuente, pues el ”corregirlo” lejos de ayudar a su cliente le provocará más problemas y complicaciones a mediano y largo plazo.

Finalmente podemos concluir que un traductor de documentos no sólo debe ser un profesionista que domine dos o más idiomas y que cuente con una preparación profesional óptima, sino que además un verdadero perito traductor es aquella persona que adicionalmente a la traducción del documento, es capaz de escuchar a su cliente y brindarle la asesoría necesaria para que el trámite a realizar se lleve a cabo de la manera más ágil y eficaz posible, evitándole a cliente gastos y trámites innecesarios.