Características de un buen traductor de idiomas

En la vida cotidiana cuando requerimos los servicios de un profesionista, procuramos cerciorarnos que tenga un nivel académico adecuado, que le permita responder a nuestras necesidades y con ello solucionar el problema que deseamos resolver.

Si acudimos con un médico procuramos que tenga una buena formación, que cuente con una especialidad y que haya sido referido a nosotros por alguien de nuestra confianza. Lo mismo pasa cuando requerimos de los servicios de un abogado o de cualquier otro profesionista, como en el caso de requerir los servicios de un traductor de idiomas.

Pero ¿Cuáles son las características que un buen traductor oficial debe tener?
Antes que nada todo buen perito traductor, para poder hacer traducciones profesionales, debe tener un dominio completo de su lengua materna, y conocer profundamente los idiomas que traduce. Es decir el ser traductor no sólo es el conocer distintos idiomas, o el entender el texto a traducir, sino que el traductor de documentos debe poder manejar la lengua con fluidez, ser capaz de escribirla correctamente y contar con un vocabulario que le permita comprender íntegramente los textos que el cliente le dé a traducir para poder hacer una traducción fiel y de calidad al idioma meta. Así mismo un buen traductor oficial debe tener un nivel de conocimientos y cultura adecuados que le permitan entender cabalmente diferentes textos, un gusto por la investigación y por último una gran curiosidad por saber más.

El trabajo del traductor de idiomas consiste en traducir textos escritos y difiere de la labor del intérprete quien provee un trabajo oral. El trabajo del traductor abarca tanto traducciones literarias (novelas, poesía, relatos entre otros), como la traducción teatral, la traducción técnica, la traducción editorial, la traducción médica, la traducción financiera, la traducción jurídica o científica. Por otra parte además de tener en cuenta el tipo de texto que se requiere traducir, un buen perito traductor tomará en cuenta el destino o el destinatario de tal texto es decir, si el texto traducido va a ser utilizado en un ámbito de multimedia, audiovisual, para doblaje e inclusive deberá de considerar en qué país su traducción será empleada.

En lo que se refiere a la traducción de documentos oficiales, muchas veces llamados también “documentos de vida” ya que estos se encuentran íntimamente ligados a nuestra vida ordinaria, tales como actas de nacimiento, de matrimonio, así como las traducciones de certificados de estudios; la labor del perito traductor es la de traducir fielmente esos documentos, justamente que el documento traducido no cause problemas al momento de ser empleado para el fin que fue realizada dicha traducción.

Por ello un traductor oficial competente además de tener una amplia formación en idiomas, debe ser capaz de entender la responsabilidad de su oficio como traductor, para entregar a la persona que lo solicite un trabajo profesional que tome en cuenta tanto la fuente de donde proviene el texto como su destinatario y el modo en el cual se va a transmitir.

Muchos traductores de idiomas optan por especializarse en un ámbito de traducción determinado, puesto que en realidad es muy difícil pretender el dominio de la traducción literaria al mismo tiempo que el dominio de la traducción del campo médico o científico o tecnológico. Por ello tenemos traductores que se dedican exclusivamente a hacer traducciones jurídicas, traducciones técnicas, traducciones médicas etc.

Los traductores de documentos tienen el compromiso de continuar con su formación y de estar al tanto de las nuevas herramientas de traducción, que le ofrecen los medios electrónicos sin que por ello deje de aportar su conocimiento personal y experiencia como traductor de idiomas, para hacer de su traducción un documento verdaderamente fiel al documento fuente traducido.